PARROQUIA
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO
Comisión
Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza
Valor
del mes: Trabajo
Lema
del mes: «Y todo lo que hagan, háganlo de corazón»
(Col 3, 23)
![]() |
| La fe se vive en comunidad |
Objetivo: Transmitir a los integrantes de las comunidades de Pastoral Juvenil el sentido comunitario de la fe a la luz del modelo de amor de la Santísima Trinidad.
Preámbulo
¡Queridos jóvenes, el domingo pasado encendimos nuestros corazones con el Fuego del Espíritu! Vivimos unidos como parroquia la Solemnidad de Pentecostés. Esa tarde el amor de Dios se derramó en nuestros corazones, con el Espíritu Santo que nos fue dado (Romanos 5, 5).
Uno de los detalles más hermosos del encuentro fue la vivencia comunitaria. Hoy hablaremos de cómo nosotros, los jóvenes que pertenecen a comunidades juveniles de la Comisión Parroquial de Pastoral Juvenil de la parroquia Sagrado Corazón de Jesús viven su fe en comunidad a la luz del amor comunitario de Dios, quien es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Oración inicial
Santísima
Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo
en ti creo, en ti espero y a ti te amo con todo mi corazón.
En este día te ruego, con humildad que llenes mi vida y la de todos mis hermanos de comunidad de tu santa presencia.
Danos
la gracia de vivir acorde a tus preceptos y a vivir cada día conforme a tu
amor.
Concédenos hoy, la disposición de corazón de vivir la fe, la esperanza y el amor en comunidad, desde tu mismo amor, Señor.
Amén
Introducción
Chicos, la Pastoral Juvenil no es un «club social», es una comunidad de hermanos, similar a una familia, que vive la fe y crece unida en torno al amor de Dios.
No vive esa unidad por capricho, sino que emana del origen de todo, Dios. ¿Por qué? Porque el Dios en el que creemos es una Trinidad.
Cuando en el libro del Génesis dice: «Hagamos al hombre a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza» (Génesis 1, 26) el autor sagrado nos dice implícitamente que nuestro origen surge de una comunidad.
Hoy hablaremos de conexión. De cómo Dios, es una comunidad; Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tres personas diferentes que conforman un solo Dios verdadero.
Preguntas para la reflexión
¿Qué sabes sobre el dogma de la Santísima Trinidad?
¿Qué recuerdas de lo que enseña el Credo sobre Dios?
¿Qué entiendes de la frase de San Juan Pablo II: «Dios en su misterio más íntimo no es una soledad, sino una familia, ¿puesto que lleva en sí mismo paternidad, filiación y la esencia de la familia que es el amor»?
El Misterio de la Santísima Trinidad
La esencia de Dios es un misterio para nosotros. Sin embargo, en fe sabemos que «Creemos en un solo Dios» que se revela en tres personas, pero que es único Dios verdadero.
En fe creemos —y así lo profesamos en el Credo— que nuestro Dios es la Santísima Trinidad Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo. Una sola esencia, indivisible, de tres personas distintas.
Desde la simple lógica el misterio de la Santísima Trinidad es imposible de comprender. Tan trascendental que es la fuente y razón de toda nuestra fe. El Catecismo de la Iglesia Católica en su numeral 234 lo define como el «misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina».
¿Y por qué se considera como modelo del amor comunitario? Porque «Dios es único pero no solitario» (Catecismo de la Iglesia Católica, 254). Si Dios, quien por amor nos ha creado, vive en comunidad, ¿por qué nosotros que estamos llamados a ser imagen y semejanza suya no somos capaces de vivir según nuestro Señor?
Actividad Práctica
Conozcamos el dogma de la Santísima Trinidad
Los
participantes se dividirán (según la cantidad de participantes) en tres grupos
y analizarán los siguientes numerales del Catecismo de la Iglesia Católica:
Grupo 1. Numeral 253
La Trinidad es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: "la Trinidad consubstancial". Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: "El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza. "Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina"
Grupo 2. Numeral 254
Las Personas divinas son realmente distintas entre sí. "Dios es único pero no solitario". "Padre", "Hijo", Espíritu Santo" no son simplemente nombres que designan modalidades del ser divino, pues son realmente distintos entre sí: "El que es el Hijo no es el Padre, y el que es el Padre no es el Hijo, ni el Espíritu Santo el que es el Padre o el Hijo". Son distintos entre sí por sus relaciones de origen: "El Padre es quien engendra, el Hijo quien es engendrado, y el Espíritu Santo es quien procede"
Grupo 3. Numeral 255
Las Personas divinas son relativas unas a otras. La distinción real de las Personas entre sí, porque no divide la unidad divina, reside únicamente en las relaciones que las refieren unas a otras: "En los nombres relativos de las personas, el Padre es referido al Hijo, el Hijo lo es al Padre, el Espíritu Santo lo es a los dos; sin embargo, cuando se habla de estas tres Personas considerando las relaciones se cree en una sola naturaleza o substancia". En efecto, "en Dios todo es uno, excepto lo que comporta relaciones opuestas.” "A causa de esta unidad, el Padre está todo en el Hijo, todo en el Espíritu Santo; el Hijo está todo en el Padre, todo en el Espíritu Santo; el Espíritu Santo está todo en el Padre, todo en el Hijo".
Al concluir el análisis, los participantes deberán compartir con los demás miembros lo que entendieron de estos dogmas.
Recapitulemos
Los jóvenes de la Pastoral Juvenil, como miembros de la Iglesia que somos, estamos llamados a vivir en comunidad, a ejemplo de la Santísima Trinidad. Pues si Dios, quien es el todopoderoso, vive en comunidad, nosotros, que fuimos creados a su imagen y semejanza debemos vivir según el criterio que nos originó.
Oración final
Santísima Trinidad, Dios Uno y Trino, fuente de amor y de esperanza, en este día, como comunidad que camina en fe, te damos las gracias por todo tu amor, tu bondad e infinita misericordia.
Hoy nos postramos en tu presencia y te adoramos con todo nuestro ser y te pedimos que nos conduzcas en el camino de la vida al encuentro contigo. Llene nuestros corazones de tu paz, nuestras almas de fe y nuestro espíritu de la firme convicción de confiar en ti y caminar a tu lado, como comunidad de hermanos.
Amén

Comentarios
Publicar un comentario