Ir al contenido principal

JUNTOS COMO HERMANOS: CAMINANDO EN SINODALIDAD

 

PARROQUIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO

Comisión Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza

 

Valor del mes: María modelo para el bautizado
Lema del mes: «El Espíritu Santo Vendrá sobre ti» (Lc 1, 35)

 


Caminando en Sinodalidad


JUNTOS COMO HERMANOS: CAMINANDO EN SINODALIDAD

 

Objetivo: Presentar a los jóvenes que integran las comunidades de Pastoral Juvenil el concepto de sinodalidad, su dimensión en la Iglesia y cómo pueden integrarlo a su vivencia comunitaria.

Preámbulo

La sinodalidad es parte de la vida de la Iglesia. Su dimensión de comunión y participación se encuentra en las raíces fundacionales de nuestra fe.

Pues, desde que la Iglesia es Iglesia existe ese llamado a la comunión de dones y carismas, como señal el libro de los Hechos 2, 44: «Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en común».

Hoy profundizaremos en el concepto y lo haremos vida en nuestra comunidad.

Oración Inicial

Padrenuestro

Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu Nombre;

venga a nosotros tu Reino;

hágase tu voluntad

en la tierra como en el cielo.

Danos hoy

nuestro pan de cada día;

perdona nuestras ofensas,

como también nosotros perdonamos

a los que nos ofenden;

no nos dejes caer en la tentación,

y líbranos del mal. Amén.

Introducción

 

Para poder recorrer este caminar juntos, es necesario definir lo qué es la sinodalidad, ¿verdad? Pues, chicos, les cuento que sinodalidad viene de dos palabras en griego syn, que significa juntos y hodos, que quiere decir camino.

Entonces, literalmente significa «caminar juntos». A eso, queridos jóvenes nos invita la Iglesia en este 2026: ¡A caminar juntos!

Arranquemos el recorrido entonces… Juntos, como hermanos.

Preguntas de reflexión

¿Qué signos de caminar juntos realiza la Iglesia?

¿Por qué consideras tú que la Iglesia hace este llamado a la sinodalidad?

¿Crees que la Pastoral Juvenil camina en sinodalidad?

Juntos como hermanos, miembros del Pueblo de Dios

La Iglesia es el Pueblo de Dios que peregrina en el mundo. No es solo un conglomerado de gente o un templo bonito.

Es el Pueblo de Dios que hace presente a su Señor en medio de la humanidad. Ese es el llamado. Lo proclamó el Concilio Vaticano II en su Constitución Dogmática Lumen Gentium y estamos llamados todos a vivirlo y a anunciarlo, de verdad.

 No solo con discursos efervescentes, palabras rebuscadas o aglomeraciones de personas, sino en la convivencia diaria de nuestra fe. Viviendo como hermanos, no como islas, trabajando con un mismo propósito, hacer presente el Reino de Dios en un mundo cada vez más fragmentado.

La escucha y el discernimiento, signos de sinodalidad

Para comprender este llamado debemos tener los oídos atentos a la voz del Señor y los ojos bien abiertos a «los signos de los tiempos», como dijo Jesús, ¿Cómo? Orando. Pidiéndole al mismo Señor que nos abra los ojos del corazón para entender este caminar juntos y estar dispuestos a caminarlo con los demás.

¿Cómo aterrizamos este concepto en nuestra realidad cotidiana como jóvenes de fe? ¡Con un corazón dispuesto a la apertura!

San Juan Crisostomo lo dijo clarito: «La Iglesia no existe si no es para caminar unida». Entonces, ahí entramos los jóvenes, debemos ser esa chispa que une. Debemos ser esa llama de esperanza en medio de la Iglesia, Cuerpo de Cristo y del mundo, «nuestra casa común».

 

A la Luz de la Palabra

Vivir en sinodalidad es ser el Cuerpo de Cristo: 1 Corintios 12, 12-27

12 Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo.

13 Porque en un solo Espíritu hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

14 Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos.

15 Si dijera el pie: "Puesto que no soy mano, yo no soy del cuerpo" ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?

16 Y si el oído dijera: "Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo" ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?

17 Si todo el cuerpo fuera ojo ¿dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído ¿dónde el olfato?

18 Ahora bien, Dios puso cada uno de los miembros en el cuerpo según su voluntad.

19 Si todo fuera un solo miembro ¿dónde quedaría el cuerpo?

20 Ahora bien, muchos son los miembros, más uno el cuerpo.

21 Y no puede el ojo decir a la mano: "¡No te necesito!" Ni la cabeza a los pies: "¡No os necesito!"

22 Más bien los miembros del cuerpo que tenemos por más débiles son indispensables.

23 Y a los que nos parecen los más viles del cuerpo, los rodeamos de mayor honor. Así a nuestras partes deshonestas las vestimos con mayor honestidad.

24 Pues nuestras partes honestas no lo necesitan. Dios ha formado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él,

25 para que no hubiera división alguna en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocuparan lo mismo los unos de los otros.

26 Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo.

27 Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y sus miembros cada uno por su parte.

Palabra de Dios

El autor sagrado nos dice bien claro: «Todos somos un solo cuerpo». Todos los bautizados hemos conformamos parte de una misma Iglesia. Todos los bautizados somos hijos de un mismo Padre; nos redimió el mismo Señor Jesucristo; nos renueva el mismo Espíritu Santo. A todos, por igual, a todos, por amor.

Ahora, reflexionemos

¿Qué te dice a ti esta lectura?

¿Cómo vives tú, como bautizado, la fe en comunidad y caminas en sinodalidad?

 

 

Actividad práctica

La peregrina temática: Caminando en sinodalidad


Peregrina temática


·       Se dibuja, se traza o se coloca en el suelo un juego de la peregrina.

·       En una lista habrá 10 preguntas enumeradas relacionadas al tema.

·       Los jóvenes se dividen en equipos de dos. A uno se le vendan los ojos para que lance una tablita, una chata (piedra achatada o algo que pueda lanzar), el otro debe ir y hacer el recorrido. Si lo completa bien elige a alguien más para que responda, si falla su equipo debe responder.

Nota: El listado de las 10 preguntas se les compartirá en privado a quien le toque el tema para que los demás no las conozcan previamente.

 Recapitulemos

Sinodalidad significa caminar juntos. Como hermanos, pues todos, a través del bautismo, fuimos constituidos hijos de un mismo Padre.

Estamos llamados a caminar en unidad, pues pertenecemos al Pueblo de Dios que peregrina en la tierra y es un llamado que nos trasciende y nos da identidad, pues todos, como miembros de la Iglesia, somos parte del Cuerpo de Cristo.

Oración final

Amado Dios, en este día te damos las gracias porque en tu amor nos has hecho tus hijos muy amados.

Danos hoy la gracia de caminar en unidad con toda la Iglesia. Concédenos la capacidad de compartir el pan de nuestra fe con aquellos que no te conocen y danos hoy la luz que necesitamos para saber escuchar tu voz y discernir entre lo bueno y lo negativo, entre lo que me puede iluminar y aquello que puede oscurecer mi fe.

Todo esto te lo pedimos, en nombre de tu Hijo muy amado, nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo, en unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las Obras de Misericordia Corporales, Expresión del Amor de Dios

  Valor del mes:  Misericordia Lema del mes: «Nos das la feliz esperanza de arrepentirnos» (Sab 12, 19) Objetivo: Acompañar a los miembros de la pastoral juvenil a vivir la Cuaresma, presentando las obras de misericordia corporales como un modelo para vivir las prácticas de justicia durante este tiempo de conversión.   Preámbulo ¿Sabías que durante la Cuaresma la Iglesia nos hace varias invitaciones esenciales para nuestro crecimiento personal? Nos invita a la reflexión y nos llama a la conversión, con el propósito de que profundicemos en el significado de la misericordia. Hoy hablaremos de una de esas invitaciones a practicar la justicia: Realizar obras de misericordia corporales. Oración Inicial Señor Jesucristo, rostro de la misericordia del Padre Celestial, al iniciar este recorrido por el camino cuaresmal, te pedimos que nos concedas un corazón sensible a las necesidades de nuestros hermanos. Te suplicamos hoy, que podamos verte a ti en cada per...

La Virgen María, modelo para los jóvenes de hoy

Valor del mes: María, madre de la esperanza Lema del mes: «He ahí a tu Madre»  (Jn 19, 27) Objetivo:  Mostrar a los jóvenes de Pastoral Juvenil las razones por las cuales la Virgen María en un modelo de fe para la juventud. Preámbulo: María de Nazareth, la madre de Jesús es un modelo de fe para la humanidad. Su «sí» firme y decidido a la voluntad de Dios nos encaminan a encontrarnos con el amor misericordioso del Señor. Consagración a la joven María Oh, Virgen María, de mi juventud, con profundo cariño vengo ante ti, a presentarte en este día todo lo que soy, lo que anhelo  y lo que, gracias a Dios, tengo. Acepta, Madre mía,  mi corazón  y ayúdame a conservar en él el mensaje de misericordia de tu amado hijo, Jesús. Amén. Introducción A través de las palabras del ángel Gabriel, Dios le reveló a una joven de Nazareth, de nombre María, que ella tendría la misión de ser la madre del Mesías. Hoy, como comunidad juvenil, vamos a reflexionar en esos elementos que conv...

Cuaresma: Un sendero de esperanza, misericordia y conversión

  A modo de introducción ¿Sabías que la Cuaresma es un tiempo de peregrinación espiritual? En este recorrido vivimos la esperanza de que, al llegar a nuestra meta, la Pascua, vamos a encontrarnos con Cristo resucitado.  En este caminar experimentamos la bondad de Dios que nos invita a la conversión sincera, al tiempo de que nos hacemos instrumentos de misericordia al solidarizarnos con los demás. Por medio de la Cuaresma la Iglesia nos invita a prepararnos para su mayor celebración: La Pascua de Resurrección. Toda la vida de la Iglesia, como pueblo de Dios, gira en torno al acontecimiento del sacrificio de Cristo en la cruz y su gloriosa resurrección. Para vivir adecuadamente esta gran festividad debemos preparar el corazón. Por eso existe la Cuaresma, como proceso de preparación. Sin embargo, con el paso del tiempo, se ha ido perdiendo el sentido de las prácticas cuaresmales. El sentido penitencial y de conversión ha sido incomprendido por algunos creyentes católicos,...