PARROQUIA
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO
Comisión
Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza
JUNTOS COMO HERMANOS: CAMINANDO EN
SINODALIDAD
Objetivo: Presentar a los jóvenes que integran
las comunidades de Pastoral Juvenil el concepto de sinodalidad, su dimensión en
la Iglesia y cómo pueden integrarlo a su vivencia comunitaria.
Preámbulo
La sinodalidad es parte de la vida
de la Iglesia. Su dimensión de comunión y participación se encuentra en las raíces
fundacionales de nuestra fe.
Pues, desde que la Iglesia es
Iglesia existe ese llamado a la comunión de dones y carismas, como señal el
libro de los Hechos 2, 44: «Todos los creyentes vivían unidos y tenían todo en
común».
Hoy profundizaremos en el concepto y
lo haremos vida en nuestra comunidad.
Oración Inicial
Padrenuestro
Padre
nuestro que estás en el cielo,
santificado
sea tu Nombre;
venga a
nosotros tu Reino;
hágase tu
voluntad
en la tierra
como en el cielo.
Danos hoy
nuestro pan
de cada día;
perdona
nuestras ofensas,
como también
nosotros perdonamos
a los que
nos ofenden;
no nos dejes
caer en la tentación,
y líbranos
del mal. Amén.
Introducción
Para poder recorrer este
caminar juntos, es necesario definir lo qué es la sinodalidad, ¿verdad? Pues,
chicos, les cuento que sinodalidad viene de dos palabras en griego syn, que
significa juntos y hodos, que quiere decir camino.
Entonces, literalmente
significa «caminar juntos». A eso, queridos jóvenes nos invita la Iglesia en
este 2026: ¡A caminar juntos!
Arranquemos el recorrido
entonces… Juntos, como hermanos.
Preguntas de reflexión
¿Qué signos de caminar
juntos realiza la Iglesia?
¿Por qué consideras tú
que la Iglesia hace este llamado a la sinodalidad?
¿Crees que la Pastoral
Juvenil camina en sinodalidad?
Juntos como hermanos,
miembros del Pueblo de Dios
La Iglesia es el Pueblo
de Dios que peregrina en el mundo. No es solo un conglomerado de gente o un
templo bonito.
Es el Pueblo de Dios que
hace presente a su Señor en medio de la humanidad. Ese es el llamado. Lo
proclamó el Concilio Vaticano II en su Constitución Dogmática Lumen Gentium y
estamos llamados todos a vivirlo y a anunciarlo, de verdad.
No solo con discursos efervescentes, palabras
rebuscadas o aglomeraciones de personas, sino en la convivencia diaria de
nuestra fe. Viviendo como hermanos, no como islas, trabajando con un mismo propósito,
hacer presente el Reino de Dios en un mundo cada vez más fragmentado.
La escucha y el
discernimiento, signos de sinodalidad
Para comprender este
llamado debemos tener los oídos atentos a la voz del Señor y los ojos bien
abiertos a «los signos de los tiempos», como dijo Jesús, ¿Cómo? Orando. Pidiéndole
al mismo Señor que nos abra los ojos del corazón para entender este caminar
juntos y estar dispuestos a caminarlo con los demás.
¿Cómo aterrizamos este
concepto en nuestra realidad cotidiana como jóvenes de fe? ¡Con un corazón
dispuesto a la apertura!
San Juan Crisostomo lo
dijo clarito: «La Iglesia no existe si no es para caminar unida». Entonces, ahí
entramos los jóvenes, debemos ser esa chispa que une. Debemos ser esa llama de
esperanza en medio de la Iglesia, Cuerpo de Cristo y del mundo, «nuestra casa
común».
A la Luz de la Palabra
Vivir en sinodalidad es ser
el Cuerpo de Cristo: 1
Corintios 12, 12-27
12 Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque
tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su
pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Cristo.
13 Porque en un solo Espíritu hemos sido todos
bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y
libres. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
14 Así también el cuerpo no se compone de un solo
miembro, sino de muchos.
15 Si dijera el pie: "Puesto que no soy mano, yo
no soy del cuerpo" ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?
16 Y si el oído dijera: "Puesto que no soy ojo,
no soy del cuerpo" ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso?
17 Si todo el cuerpo fuera ojo ¿dónde quedaría el
oído? Y si fuera todo oído ¿dónde el olfato?
18 Ahora bien, Dios puso cada uno de los miembros en
el cuerpo según su voluntad.
19 Si todo fuera un solo miembro ¿dónde quedaría el
cuerpo?
20 Ahora bien, muchos son los miembros, más uno el
cuerpo.
21 Y no puede el ojo decir a la mano: "¡No te
necesito!" Ni la cabeza a los pies: "¡No os necesito!"
22 Más bien los miembros del cuerpo que tenemos por
más débiles son indispensables.
23 Y a los que nos parecen los más viles del cuerpo,
los rodeamos de mayor honor. Así a nuestras partes deshonestas las vestimos con
mayor honestidad.
24 Pues nuestras partes honestas no lo necesitan. Dios
ha formado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él,
25 para que no hubiera división alguna en el cuerpo,
sino que todos los miembros se preocuparan lo mismo los unos de los otros.
26 Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él.
Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo.
27 Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y
sus miembros cada uno por su parte.
Palabra de Dios
El autor sagrado nos dice
bien claro: «Todos somos un solo cuerpo». Todos los bautizados hemos
conformamos parte de una misma Iglesia. Todos los bautizados somos hijos de un
mismo Padre; nos redimió el mismo Señor Jesucristo; nos renueva el mismo
Espíritu Santo. A todos, por igual, a todos, por amor.
Ahora, reflexionemos
¿Qué te dice a ti esta
lectura?
¿Cómo vives tú, como
bautizado, la fe en comunidad y caminas en sinodalidad?
Actividad práctica
La peregrina
temática: Caminando en sinodalidad
·
Se dibuja, se traza o se coloca en el
suelo un juego de la peregrina.
·
En una lista habrá 10 preguntas
enumeradas relacionadas al tema.
·
Los jóvenes se dividen en equipos de
dos. A uno se le vendan los ojos para que lance una tablita, una chata (piedra
achatada o algo que pueda lanzar), el otro debe ir y hacer el recorrido. Si lo
completa bien elige a alguien más para que responda, si falla su equipo debe
responder.
Nota: El
listado de las 10 preguntas se les compartirá en privado a quien le toque el
tema para que los demás no las conozcan previamente.
Recapitulemos
Sinodalidad significa caminar juntos. Como hermanos,
pues todos, a través del bautismo, fuimos constituidos hijos de un mismo Padre.
Estamos llamados a caminar en unidad, pues
pertenecemos al Pueblo de Dios que peregrina en la tierra y es un llamado que
nos trasciende y nos da identidad, pues todos, como miembros de la Iglesia, somos
parte del Cuerpo de Cristo.
Oración final
Amado Dios, en este día te damos las gracias porque en
tu amor nos has hecho tus hijos muy amados.
Danos hoy la gracia de caminar en unidad con toda la
Iglesia. Concédenos la capacidad de compartir el pan de nuestra fe con aquellos
que no te conocen y danos hoy la luz que necesitamos para saber escuchar tu voz
y discernir entre lo bueno y lo negativo, entre lo que me puede iluminar y aquello
que puede oscurecer mi fe.
Todo esto te lo pedimos, en nombre de tu Hijo muy
amado, nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo, en unidad del Espíritu
Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén


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