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GUÍA VIVENCIAL PARA COMPRENDER A PROFUNDIDAD LA SEMANA SANTA

 

PARROQUIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO

Comisión Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza


Valor del mes: Conversión Bautismal

Lema del mes: «Han sido lavados, santificados» (1 Cor 6,11)

En la Semana Santa vivimos el misterio de nuestra redención


Objetivo: Proporcionar a los jóvenes de las comunidades juveniles de la parroquia una guía práctica-vivencial para interiorizar, profundizar y comprender la Semana Santa.

Preámbulo

El miércoles 18 de febrero comenzamos a recorrer juntos el desierto cuaresmal. Dios nos regaló cuarenta días para profundizar en su amor a través de las prácticas de justicia: —Ayuno, oración y limosna— y las obras de misericordia.

Este sendero de fe nos conduce a una gran celebración: ¡La Resurrección Gloriosa de Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo!

Pero, para llegar a la Resurrección necesitamos vivir la Semana Santa, profundizando en la Pasión y muerte de Cristo, para exultar con gozo y cantar alegres en la Vigilia Pascual. Hoy seremos guiados, a través de este tema por la Semana que cambió el mundo.

Oración inicial

Amado Señor, hoy venimos a ti con el corazón agradecido, pues tú has caminado con nosotros en este recorrido cuaresmal.

Gracias por preparar nuestros corazones durante estos días de gracia para vivir a profundidad la Pascua.

Concédenos hoy un corazón dispuesto para amarte más y vivir mejor nuestro encuentro personal y comunitario contigo.

Amén

Introducción

¡Chicos, la Semana Santa se vive! En estos días de gracia todos nuestros sentidos deben orientarse a profundizar los signos de amor, bondad y misericordia que Jesús realizó para redimirnos.

Hoy, con un corazón dispuesto adentrémonos en el sentido de estos días santos, que santifican y elevan nuestro ser al encuentro con el Dios amor que, por misericordia, se entrega por nosotros.

El Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

A ver… ¿Qué recuerdas del último Domingo de Ramos que participaste?

Te refrescaré la memoria: Era, posiblemente, la mañana del domingo. Toda tu comunidad (ya sea en la parroquia o en la capilla) reunida en un lugar algo distante del templo.

Quien presidía la celebración vestido de rojo (si es un sacerdote o diacono) y proclamando el hermoso evangelio de la entrada mesiánica de Jesús a Jerusalén. Este año, se proclama en la procesión la Lectura del santo Evangelio según san Mateo 21, 1-11.

Todo el pueblo avanzando en procesión, moviendo de lado a lado sus ramos y cantando con emoción:

—¡Hosanna, hosanna, hosanna, hosanna en el Cielo!

Luego, esa algarabía y gozo cambia abruptamente al llegar al templo. Pues, el Domingo de Ramos tiene una peculiaridad: Es el único domingo en el año que se proclama la lectura de la Pasión de Cristo.

¿Qué hacer para vivir a profundidad este día? Participar de la celebración completa.

·       Llegar a tiempo: Estar, por lo menos 15 minutos antes en el lugar de la procesión para vivir ese momento con profundidad.

·       Llevar o conseguir los ramos: El sentido de los ramos es proclamar a Cristo como nuestro Rey, Mesías, Señor y Salvador. El signo de los ramos representa esa alabanza que le tributamos al «Dios con nosotros» que ha venido a salvarnos.

·       Escuchar con atención las lecturas: La liturgia de la palabra de estos días son de una riqueza espiritual enorme. Cada lectura nos muestra un aspecto singular de la entrega de Cristo por nosotros. Procura, querido joven, centrarte en las lecturas proclamadas y en la homilía de quien preside la celebración.


El Triduo Pascual

Jueves Santo: Misa vespertina de la Cena del Señor

Durante el Triduo Pascual la Iglesia vive el fundamento de nuestra fe: La Pasión, Muerte y Resurrección de nuestro Señor, Jesucristo.

Este tiempo de gracia inicia con la Misa vespertina de la Cena del Señor, el Jueves Santo.

¿Qué vas a vivir esa tardecita-noche? Dos acontecimientos esenciales de la vida de la Iglesia: La Institución del Sacramento de la Eucaristía y del Sacramento del Orden Sacerdotal.

En ese día vivimos una hermosa ceremonia. La liturgia de la palabra de ese día nos recuerda la institución de la eucaristía: «fuente y culmen de la vida de la Iglesia (Cf. LG, 11).

Contemplamos, además, el lavatorio de los pies. Representación del llamado que tenemos todos los bautizados al servicio.

¿Cómo debemos vivir ese día?

·       Con un corazón dispuestos al encuentro con Dios.

·       Meditando en las lecturas y el lavatorio de los pies.

·       Comulga, pues es el día en que se instituye la Eucaristía.

Nota: Si debes confesarte aprovecha estos días previos a la Semana Santa y hazlo. Si estás en una condición de vida que te impide acercarte al sacramento de la comunión, ofrece estos días para que el Señor ilumine tu vida y te ayude a vivir la gracia.

¿Y qué más se hace durante el Jueves Santo?

Uno de los momentos más significativos de la noche del Jueves Santo es la Adoración al Santísimo y la visita de los monumentos.

En esa adoración conmemoramos que Cristo, nuestro Señor, está «preso por amor». «Lo acompañamos a velar la hora» y, junto a toda la Iglesia, estamos con él, conmemorando su entrega radical para redimirnos.

Viernes Santo: Celebración de la Pasión del Señor

El Viernes Santo es el «Día del Amor», ¿por qué? Porque, por su inmenso amor y gran misericordia, Jesucristo, la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, derrama hasta la última gota de su sangre para redimirnos.

¿Qué hacemos los católicos en ese día?

Recordamos el sufrimiento redentor de nuestro Señor. En ese día se realizan Oficios Religiosos del Viernes Santo, no se celebra la eucaristía.

Durante la mañana, meditamos el misterio. Frente a Jesús Eucaristía recordamos su dolorosa Pasión. Lo hacemos con el mayor recogimiento posible. Porque Cristo, nuestra Victima Pascual, está siendo inmolada.

El altar sin manteles y adornos nos recuerda el sacrificio. Al mediodía el Santísimo es retirado del monumento y nos disponemos, en silencio profundo a participar de la Celebración litúrgica.

Indican las rúbricas del Misal Romano correspondiente a este día que, cerca de las tres, inicia la celebración litúrgica que consta de tres partes, a saber: Liturgia de la palabra, adoración de la Cruz y Sagrada Comunión

¿Cómo debemos vivir este día?

·       Con profundo recogimiento y en silencio. En este día trascendental estamos llamados a vivirlo a profundidad. Sin ruido. Con un corazón atento y dispuesto a reverenciar a Dios.

El silencio es tan envolvente que es el elemento más distintivo de toda la ceremonia. Así inicia, en profundo silencio. Así concluye en reverente silencio. Así debemos vivir este día

·       Prestando especial atención a cada detalle de la celebración. Ese día la liturgia es totalmente distinta a lo que acostumbramos a vivir. Mira cada elemento. La entrada del sacerdote (o presidente de asamblea), escucha sus palabras al iniciar la celebración. Medita en cada elemento de la liturgia de la palabra. Contempla el árbol de la cruz y a Cristo crucificado en ella. Saborea la eucaristía que se te ofrece en ese día con un profundo deseo de unirte más con Cristo.

·       Vive y medita sobre el sentido del día. No te quedes solo en participar del acto litúrgico. Vive y medita cada elemento. Participa con entusiasmo pero en recogimiento del viacrucis de las Siete (7) Palabras. Escucha a Jesús, que te habla al corazón de su profundo amor.

La Vigilia Pascual: La noche en que Cristo venció la muerte

Todo lo que vivimos durante la Cuaresma. Los sacrificios, el ayuno, los actos de caridad, la oración y las obras de misericordia, fueron para prepararnos para vivir la profunda alegría de esta noche; la noche santa.

Jesucristo resucitado, vencedor de la muerte, «paga por nosotros al eterno Padre la deuda de Adán» (Pregón Pascual).

¿Qué vivimos en la Vigilia Pascual?

En esta gran noche en la que exultamos la grandeza de Dios:

1.    Participamos del Lucernario: En este momento se enciende la fogata y nos preparamos para introducirnos en una profunda alabanza a Dios junto a toda la Iglesia. De la fogata encendemos el Cirio Pascual y de este los velones que hemos llevado y en procesión nos dirigimos al templo cantando con toda la Iglesia:

Luz de Cristo.

R/ Demos gracias a Dios.

 

Inmediatamente, quien preside la celebración llega al altar y el cirio es colocado en su candelabro, se entona el hermoso y antiquísimo Pregón Pascual. En el que se proclaman las vivencias que se celebran en esta gran noche.




2.    Nos internamos en la liturgia de la palabra: En la «madre de todas las vigilias», la Iglesia, nos invita a contemplar la historia de la salvación a través de nueve lecturas, siete del Antiguo Testamento y dos del Nuevo Testamento (epístola y evangelio), con sus respectivos salmos (salvo el evangelio). Al concluir la oración correspondiente a la última lectura del Antiguo Testamento se entona el Gloria. En ese justo momento anunciamos todos la Gloriosa Resurrección de nuestro Señor. Luego, se proclama la lectura del Nuevo Testamento, se canta el Aleluya, se anuncia el Evangelio y tiene lugar la homilía.

3.    Renovamos nuestro bautismo: En la Vigilia Pascual vivimos la gran experiencia de renovar nuestro bautismo. En el caso de que haya catecúmenos adultos, en ese momento reciben la gracia bautismal.

4.    Con la alegría de la resurrección recibimos la comunión: Al concluir la renovación bautismal se prepara la mesa del Cuerpo de Cristo. Los neófitos (recién bautizados) llevan el pan y el vino que se convertirán, bajo la acción del Espíritu Santo y, por la palabras consagratorias del sacerdote, en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

¿Cómo debemos vivir este día?

·       Con alegría desbordante. La Resurrección del Señor es la razón de nuestra esperanza. Es la causa de nuestra fe. Es nuestra retribución al gran amor   que Dios nos tiene.

·        Con profundo respeto. La Vigilia Pascual es la mayor fiesta que podemos participar. Pero no es una chercha, no es algo para salir del paso o para la «chabacanería». Debemos participar de ella con el mayor respeto que podamos tener.

Otras actividades propias de estos días

La Iglesia nos presenta otras actividades para vivir la Semana Santa con profundidad.

Algunas de las actividades que tendremos en la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Licey son:

La caminata de hombres del Domingo de Ramos. Partiendo de la parroquia a la 1:00 p.m.

La obra teatral La Hora del Señor, enfocada en la Pasión de Cristo. El miércoles 1 de abril (Miércoles Santo) a las 7:30 p.m.

La Pascua Juvenil Zonal en la Escuela Flor del Campo, Jueves, Viernes y Sábado Santo (en diferentes horarios).

La Pascua Juvenil Arquidiocesana en la PUCMM. Domingo de Resurrección, 9:00 a.m.


La Hora del Señor



Pascua Juvenil


Recapitulemos

En la Semana Santa vivimos —en unión con toda la Iglesia— la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, de cuyo Cuerpo somos parte por la gracia del bautismo. 

Estos días de gracia es propicio vivirlos a profundidad. Esta guía vivencial es una aproximación literal de lo que sus corazones experimentarán si se disponen a aprovechar la gracia que Dios derrama en nuestras vidas al interiorizar estos días.

La invitación está sobre la mesa: ¡Sírvanse de las bendiciones que Dios nos ofrece!

Oración final

Gracias, Señor, por tu amor, tu bondad y tu infinita misericordia.

Gracias por todas las bendiciones que tienes para nosotros durante la Semana Santa.

Permítenos hoy, comprender toda la gracia que recibiremos al vivir tu Pasión, Muerte y Resurrección.

Amén


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