PARROQUIA
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO
Comisión
Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza
Valor
del mes: Alegría Pascual
Lema
del mes: «No está aquí, pues ha resucitado» (Mt 28, 6)
![]() |
| Acompañando a Jesús |
Objetivo: Proporcionar
un material de acompañamiento para la visita y adoración al Santísimo, velando
junto al Señor la hora en la que, por amor, se entrega por cada uno de nosotros.
Oración inicial
Persignarse, despacio.
Luego, un joven, previamente seleccionado recita calmadamente el siguiente
salmo:
Salmo 86 (85)
Inclina
tu oído, Señor, respóndeme,
porque
soy pobre y miserable;
2
protégeme, porque soy uno de tus fieles,
salva
a tu servidor que en ti confía.
3 Tú
eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor,
porque
te invoco todo el día;
4
reconforta el ánimo de tu servidor,
porque
a ti, Señor, elevo mi alma.
5
Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
rico
en misericordia con aquellos que te invocan:
6
¡atiende, Señor, a mi plegaria,
escucha
la voz de mi súplica!
7 Yo
te invoco en el momento de la angustia,
porque tú me respondes.
8 No
hay otro dios igual a ti, Señor,
ni hay obras como las tuyas.
9
Todas las naciones que has creado
vendrán
a postrarse delante de ti,
y
glorificarán tu Nombre, Señor,
10
porque tú eres grande, Dios mío,
y
eres el único que hace maravillas.
11
Indícame tu camino, Señor,
para
que yo viva según tu verdad;
orienta
totalmente mi corazón
al
temor de tu Nombre.
12
Te daré gracias, Dios mío, de todo corazón,
y
glorificaré tu Nombre eternamente;
13
porque es grande el amor que me tienes,
y tú
me libraste del fondo del Abismo.
14
Dios mío, los orgullosos se levantaron contra mí,
y
una banda de forajidos atenta contra mi vida
sin
preocuparse para nada de ti.
15
Pero tú, Señor, Dios compasivo y bondadoso,
lento
para enojarte, rico en amor y fidelidad,
16
vuelve hacia mí tu rostro y ten piedad de mí;
fortalece
a tu servidor,
salva
al hijo de tu servidora.
17
Dame una prueba de tu bondad,
para
que mis adversarios queden confundidos,
al
ver que tú, Señor, eres mi ayuda y mi consuelo.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo...
Silencio contemplativo.
Concluir el
silencio con la siguiente canción: SEÑOR ESCUCHA MI ORACIÓN
Invitación a la contemplación
Un joven, previamente seleccionado, indica a los demás a contemplar a Jesucristo, Eucaristía en el copón. Señalando que ahí dentro está nuestro redentor, preso por amor a la humanidad.
Quien dirija el momento tiene libertad de tomar el tiempo que considere necesario, antes de comenzar nuevamente el silencio contemplativo.
Se suspende el
silencio con la siguiente canción: Señor, escucha mi oración y sálvame
Velemos junto a Jesús esta hora, en la que él se entrega por nosotros.
Un joven lee la lectura de la Oración de Jesús en el Huerto
Lectura
del Evangelio según San Lucas. 22, 39-46
Al llegar al sitio, les dijo: "Orad, para no caer en la tentación".
Él se arrancó de ellos, alejándose como a un tiro de piedra y, arrodillado, oraba diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí ese cáliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya".
Y se le apareció un ángel del cielo que lo animaba. En medio de su angustia, oraba con más insistencia.
Y le bajaba el sudor a goterones, como de sangre, hasta el suelo. Y levantándose de la oración, fue hacia sus discípulos, los encontró dormidos por la pena, y les dijo:
"¿Por qué dormís? Levantaos y orad, para no caer en la tentación".
Palabra del Señor
Luego,
seguimos en silencio. Al considerarlo prudente reproduce la siguiente canción:
Tu
voluntad - Azeneth
Oración
final
Amado Jesús, gracias, Señor por el don de la vida. Gracias, amado Salvador, por tu entrega, tu bondad, tu amor y tu misericordia.
Te
pedimos que nos acompañes en este día y cada día de nuestras vidas y danos la
fuerza para caminar cada día en tu presencia.
Amén
Se concluye con la
siguiente canción. En mi Getsemaní
Quizás te pueda interesar: GUÍA VIVENCIAL PARA COMPRENDER A PROFUNDIDAD LA SEMANA SANTA

Comentarios
Publicar un comentario