PARROQUIA
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO
Comisión
Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza
Valor
del mes: Alegría Pascual
Lema
del mes: «No está aquí, pues ha resucitado» (Mt 28, 6)
Queridos jóvenes, ¡Feliz Pascua de Resurrección! Jesucristo, nuestro Señor, nuestro amado redentor, ha resucitado, verdaderamente ha resucitado para darnos vida en abundancia.
Vivir esa alegría motivó todas nuestras prácticas cuaresmales, para prepararnos interiormente para iluminarnos con la alegría que proporciona la Resurrección. Hoy, desandaremos este camino de santidad, unidos.
Oración inicial
Amado Cristo, autor de la vida, de la alegría y la esperanza, en este día te doy gracias porque, en tu infinito amor me permites vivir la alegría rebosante y sin límites que proporciona la Resurrección.
Enciende en este día en nuestro interior el cirio de tu gracia, para que podamos vivir con fervor, amor y alegría, cada día de nuestras vidas, según tu voluntad.
Camina a nuestro lado cada día, iluminando nuestros pasos, pensamientos, palabras, acciones y sentimientos, para vivir acorde a mi misión como bautizado: ser testigo fiel de tu resurrección.
Amén
Introducción
¡Aleluya, Cristo
Resucitó! Nuestro amado Señor y Salvador ha resucitado para darnos vida plena.
Él ha cumplido con su gran misión: Acercarnos a Dios, derribando, con su
resurrección el muro que nos apartaba de Dios.
Esa es la razón de
nuestra fe y esperanza pues, —como le dijo San Pablo a los corintios— «si
Cristo no resucitó, vana es nuestra fe» (1 corintios 15, 14).
Hoy, mientras vivimos la
Octava de Pascua, haremos un «vialucis con el resucitado» viendo y viviendo la
alegría de la resurrección desde la óptica de los primeros testigos de la
Resurrección. Pero antes, cantemos y bailemos con mucho fervor y alegría la
siguiente canción: Aleluya Cristo resucitó, la madrugada del domingo
Preguntas de reflexión
¿Cómo viviste la
Resurrección?
Si participaste de la
Vigilia Pascual, cuéntanos, ¿qué fue lo que más te llamó la atención de esa
celebración?
¿Qué sientes que necesitas para poder vivir más a fondo la Resurrección del Señor y sentir en tu corazón la alegría Pascual?
Actividad práctica
¡A vivir la
Resurrección!
En grupos de 2 a 4 jóvenes dramatizarán los siguientes relatos bíblicos relacionados con la
resurrección:
Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 1-10
El primer
día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía
estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro.
2 Echa a
correr y llega donde Simón Pedro y donde el otro discípulo a quien Jesús quería
y les dice: "Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le
han puesto."
3 Salieron
Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro.
4 Corrían
los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro,
y llegó primero al sepulcro.
5 Se
inclinó y vio las vendas en el suelo; pero no entró.
6 Llega
también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve las vendas en el
suelo,
7 y el
sudario que cubrió su cabeza, no junto a las vendas, sino plegado en un lugar
aparte.
8 Entonces
entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro;
vio y creyó,
9 pues
hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía
resucitar de entre los muertos.
Lectura
del santo evangelio según san Lucas 24, 1-12
2 Pero encontraron que la piedra había sido retirada del sepulcro,
3 y entraron, pero no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.
4 No sabían que pensar de esto, cuando se presentaron ante ellas dos hombres con vestidos resplandecientes.
5 Como ellas temiesen e inclinasen el rostro a tierra, les dijeron: "¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?
6 No está aquí, ha resucitado. Recordad cómo os habló cuando estaba todavía en Galilea, diciendo:
7 "Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores y sea crucificado, y al tercer día resucite. ""
8 Y ellas recordaron sus palabras.
9 Regresando del sepulcro, anunciaron todas estas cosas a los Once y a todos los demás.
10 Las que decían estas cosas a los apóstoles eran María Magdalena, Juana y María la de Santiago y las demás que estaban con ellas.
11 Pero todas estas palabras les parecían como desatinos y no les creían.
12 Pedro se levantó y corrió al sepulcro. Se inclinó, pero sólo vio las vendas y se volvió a su casa, asombrado por lo sucedido.
Palabra del Señor
Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 11-18
13 Dícenle ellos: "Mujer, ¿por qué lloras?" Ella les respondió: "Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto."
14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús.
15 Le dice Jesús: "Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?" Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: "Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré."
16 Jesús le dice: "María." Ella se vuelve y le dice en hebreo: "Rabbuní" - que quiere decir: "Maestro" -.
17 Dícele Jesús: "No me toques, que todavía no he subido al Padre. Pero vete donde mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios."
18 Fue María Magdalena y dijo a los discípulos que había visto al Señor y que había dicho estas palabras.
Palabra del Señor
Lectura
del santo evangelio según san Lucas 24, 13-35
14 y conversaban entre sí sobre todo lo que había pasado.
15 Y sucedió que, mientras ellos conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió con ellos;
16 pero sus ojos estaban retenidos para que no le conocieran.
17 El les dijo: "¿De qué discutís entre vosotros mientras vais andando?" Ellos se pararon con aire entristecido.
18 Uno de ellos llamado Cleofás le respondió: "¿Eres tú el único residente en Jerusalén que no sabe las cosas que estos días han pasado en ella?"
19 El les dijo: "¿Qué cosas?" Ellos le dijeron: "Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y de todo el pueblo;
20 cómo nuestros sumos sacerdotes y magistrados le condenaron a muerte y le crucificaron.
21 Nosotros esperábamos que sería él el que iba a librar a Israel; pero, con todas estas cosas, llevamos ya tres días desde que esto pasó.
22 El caso es que algunas mujeres de las nuestras nos han sobresaltado, porque fueron de madrugada al sepulcro,
23 y, al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que hasta habían visto una aparición de ángeles, que decían que él vivía.
24 Fueron también algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como las mujeres habían dicho, pero a él no le vieron."
25 El les dijo: "¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que dijeron los profetas!
26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera eso y entrara así en su gloria?"
27 Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras.
28 Al acercarse al pueblo a donde iban, él hizo ademán de seguir adelante.
29 Pero ellos le forzaron diciéndole: "Quédate con nosotros, porque atardece y el día ya ha declinado." Y entró a quedarse con ellos.
30 Y sucedió que, cuando se puso a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando.
31 Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su lado.
32 Se dijeron uno a otro: "¿No estaba ardiendo nuestro corazón dentro de nosotros cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?"
33 Y, levantándose al momento, se volvieron a Jerusalén y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos,
34 que decían: "¡Es verdad! ¡El Señor ha resucitado y se ha aparecido a Simón!"
35 Ellos, por su parte, contaron lo que había pasado en el camino y cómo le habían conocido en la fracción del pan.
Palabra
del Señor
Concluida la
dramatización cada equipo debe explicar qué entendieron sobre la lectura que
les tocó.
Momento de reflexión
Escuchemos y analicemos
la letra de la siguiente canción: Mirad, Jesús resucita hoy
Recapitulemos:
Nuestro salvador ha
resucitado, verdaderamente ha resucitado y con fe, alegría y esperanza debemos
proclamar su resurrección.
Oración final
Señor, tú que resucitas
hoy, ven a caminar con nosotros.
Recorre cada sendero de
nuestra existencia a nuestro lado y has que vivamos, unidos en comunidad, la
alegría de tu amor, la paz de tu presencia, la bendición de reconocerte como
nuestro Señor y salvador.
Llena nuestras vidas de
ti cada día. Sana nuestras heridas, restaura nuestro ser e ilumina cada uno de
nuestros pensamientos y acciones, en cada momento.
Amén.
Ahora un aviso importante:

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