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¡SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR! Taller De Oración Comunitaria

PARROQUIA SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO

Comisión Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza


Valor del Mes: Paternidad Divina

Lema del Mes: «PADRE NUESTRO» (Mt 6,9)

La oración es esencial para nuestra vida 

 

Objetivo: Instruir a los miembros de las comunidades juveniles en la vida de oración, tanto personal como comunitaria a la luz del Catecismo de la Iglesia Católica.

Preámbulo

Enseña el Catecismo de la Iglesia Católica en su numeral 2623 que en Pentecostés: «El Espíritu que enseña a la Iglesia y le recuerda todo lo que Jesús dijo (cf. Jn 14, 26), será también quien la instruya en la vida de oración».

Hoy, como comunidad de fe, el mismo Dios, bajo la acción del Espíritu Santo, nos enseñará a orar. Abramos nuestros corazones para recibir la gracia que viene de lo alto y que nos instruye, orienta y capacita para vivir a profundidad su amor, su bondad y su infinita misericordia.

Oración inicial

Amado Dios, te damos gracias por tu amor. Amado Señor, te agradecemos tu bondad.

Redentor nuestro, elevamos nuestro agradecimiento, a ti, por reunirnos aquí, para conocer más de ti y crecer en comunidad.

Derrama hoy tu Santo Espíritu en nuestras vidas e ilumina nuestro entendimiento.

Amén

Ahora escuchamos la siguiente canción:

 


Actividad práctica

Aprendiendo y enseñándonos a orar juntos

Indicaciones


a.     En un canastito colocar los diferentes tipos de oración que enseña el Catecismo de la Iglesia Católica. A saber:


I.               La bendición y la adoración

II.              La oración de petición

III.            La oración de intercesión

IV.            La oración de acción de gracias

V.             La oración de alabanza

 

b.    Quien dirige el tema elegirá a cinco jóvenes (ya sea al azar o por su nivel de liderazgo en el grupo) y uno a uno irá al canastito y elegirá un tema.

 

c.     Se buscará en el Catecismo de la Iglesia Católica los numerales que corresponden a esos temas para que, en las siguientes semanas sean impartidos, como preparación para la Ruta de la Sinodalidad que se reactiva en agosto hasta octubre.

 

d.    Según la extensión de los temas, los jóvenes pueden asociarse con otros miembros del grupo.


e.     Luego de la elección los jóvenes tomarán hoy un numeral de la sección que le corresponde y, junto con las personas que eligió, van a leer, orar e interiorizar en ese tipo de oración.


f.      Finalmente, en plenario, compartirán sus experiencias al meditar en el numeral que le correspondió.

Los numerales que se van a trabajar en el encuentro son:

La bendición y la adoración:

2626 La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición.

La oración de petición

2632 La petición cristiana está centrada en el deseo y en la búsqueda del Reino que viene, conforme a las enseñanzas de Jesús. Hay una jerarquía en las peticiones: primero el Reino, a continuación lo que es necesario para acogerlo y para cooperar a su venida. 

La oración de intercesión

2635 Interceder, pedir en favor de otro, es, desde Abraham, lo propio de un corazón conforme a la misericordia de Dios. En el tiempo de la Iglesia, la intercesión cristiana participa de la de Cristo: es la expresión de la comunión de los santos. En la intercesión, el que ora busca “no su propio interés sino el de los demás”, hasta rogar por los que le hacen mal (cf. San Esteban rogando por sus verdugos, como Jesús.

La oración de acción de gracias

2637 La acción de gracias caracteriza la oración de la Iglesia que, al celebrar la Eucaristía, manifiesta y se convierte cada vez más en lo que ella es.

La oración de alabanza

2639 La alabanza es la forma de orar que reconoce de la manera más directa que Dios es Dios. Le canta por Él mismo, le da gloria no por lo que hace, sino por lo que Él es. Participa en la bienaventuranza de los corazones puros que le aman en la fe antes de verle en la gloria.

Nota: Sería conveniente que se impriman los numerales y se les entreguen a los jóvenes.

Recapitulemos

Iniciamos con este encuentro fraterno un taller de oración comunitaria, en el que seremos instruidos e instruiremos a nuestra comunidad en la oración (valga la redundancia).

Cada encuentro, de hoy en adelante, nos irá preparando para vivir como comunidad, guiados por el Espíritu Santo, la Ruta de la Sinodalidad.

¿Listos para crecer en la fe?

¡Oremos, para que el Señor nos bendiga! ¡Oremos y adoremos al Señor que nos ama!

¡Pidamos con fe, para que el Señor nos conforte el alma!

¡Oremos los unos por los otros para crecer como comunidad de fe!

¡Y demos gracias a Dios, alabando su santo nombre, todos los días de nuestras vidas!

Oración final

Todos unidos, en círculo delante del Santísimo, eleva una oración al Señor, según su criterio.


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