PARROQUIA
SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS, LICEY AL MEDIO
Comisión Parroquial de Pastoral Juvenil, Jóvenes Llamas de Esperanza
Valor
del mes: Effetá
Lema
del mes:
«Y levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: “Effetá” que significa “ábrete”» (Mc 7, 34)
| Dios comunica a la humanidad su mensaje de salvación a través de las Sagradas Escrituras |
Objetivo: Introducir a los miembros de las comunidades de Pastoral Juvenil al estudio del Antiguo Testamento. Mostrándole su trascendencia en la historia de la salvación.
Preámbulo
La Palabra de Dios es «lampara para nuestros pasos, luz para nuestro sendero» (Salmo 119, 105). Su contenido nos traza el camino para nuestro encuentro con Dios, pues por medio de ella el Señor nos habla amorosamente.
Para llenar nuestras vidas, «en la condescendencia de su bondad, Dios, para revelarse a los hombres, nos habló en palabras humanas» (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 101). Dios dialogó con la humanidad a través de la historia del pueblo de la Antigua Alianza —Israel—, como instrumento para hacernos el Pueblo de la «alianza nueva y eterna» a través de su Palabra encarnada, Jesucristo, nuestro Salvador.
Ahora oremos para ser iluminados por esa Palabra «viva y eficaz» (Hebreos 4, 12).
Oración
inicial
Salmo 119 (118) 105, 107
Tu
palabra es una lámpara para mis pasos,
y una luz en mi camino.
Hice el juramento y lo sostengo
de cumplir tus justas decisiones.
Estoy muy afligido, Señor:
vivifícame,
conforme a tu palabra.
Acepta,
Señor, las ofrendas de mis labios,
y
enséñame tus decisiones.
Gloria
al Padre…
Canción
para la reflexión
Lámpara es tu Palabra
Introducción
Enseña hermosa y profundamente el salmo 119 en su numeral 130 que: «la palabra de Dios ilumina y da inteligencia al ignorante».
Todos nosotros, todos los seres humanos de todos los momentos de la historia, recorremos la vida con ignorancia, pero a todos Dios nos desea alumbrar con su palabra.
Esa Palabra comenzó a «expresarse en lenguaje humano» (DV 13) por medio del Pueblo de la Antigua Alianza. Hoy, vamos a conocer el Antiguo Testamento, a la luz del Magisterio de la Iglesia.
Preguntas para la reflexión
¿Qué sabes del Antiguo Testamento, y por qué se llama así?
¿Recuerdas cuántos libros tiene el Antiguo Testamento en la Biblia Católica?
¿Puedes mencionar al menos dos libros del Antiguo Testamento?
La Antigua Alianza: Dios que nos promete la salvación
La historia de la salvación inicia con una promesa: Dios nos promete salvarnos. Él, «buscando y preparando solícitamente la salvación de todo el género humano, con singular favor se eligió un pueblo, a quien confío sus promesas. (DV 14).
A través del pacto de Dios con Abraham y con el pueblo de Israel a través de Moisés, preparó su Encarnación para redimirnos del pecado.
Por medio del peregrinar de un pueblo pecador Él nos mostró su amor. A través de la Biblia «palabra de Dios dichas en lenguaje humano» descubrimos esa historia, la historia de la salvación, que se cumple a su plenitud en el sacrificio de Cristo en la cruz y en su gloriosa resurrección.
Estructura del Antiguo Testamento
Como conversamos en el tema anterior, el Antiguo Testamento consta de 46 libros. Estos están agrupados en cuatro grandes bloques literarios:
1. El Pentateuco (La Ley):
Se
encuentra compuesto por cinco libros: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y
Deuteronomio.
2. Libros Históricos: Contiene 16 libros: Josué, Jueces, Rut, 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, Esdras, Nehemías, Tobías, Judit, Ester, 1 Macabeos, 2 Macabeos.
3. Libros Sapienciales: Esta sección está constituida por siete libros: Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés (Qohélet), Cantar de los Cantares, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácides).
4. Libros Proféticos: En el Antiguo Testamento nos encontramos con 18 libros proféticos: Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahún, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías, Malaquías.
Actividad práctica
Vivamos la Palabra
·
Se dividirán a los asistentes en
cuatro equipo.
·
En una canasta (o en una fundita) se
colocarán los cuatro bloques.
·
Un representante del equipo elegirá
un papel de la canasta.
·
Quien impartirá el tema deberá tener
a la disposición por lo menos tres tarjetas con opciones de lecturas de cada bloque.
·
Los participantes elegirán una y
tendrán que representarla. Ya sea actuada o creando una canción o poema con
base en esa lectura.
·
Luego la presentarán en plenario.
Las
citas bíblicas para las tarjetas serán:
Pentateuco
Génesis 12, 1-8: El llamado a Abrahán y la promesa de bendición para todas las naciones de la tierra.
El Señor dijo a
Abraham:
"Deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te
mostraré.
Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás
una bendición.
Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré al que te maldiga, y por ti se
bendecirán todos los pueblos de la tierra".
Abraham partió, como el Señor se lo había ordenado, y Lot se fue con él.
Cuando salió de Jarán, Abraham tenía setenta y cinco años.
Tomó a su esposa Saraí, a su sobrino Lot, con todos los bienes que habían
adquirido y todas las personas que habían reunido en Jarán, y se encaminaron
hacia la tierra de Canaán.
Al llegar a Canaán, Abraham recorrió el país hasta el lugar santo de Siquém,
hasta la encina de Moré. En ese tiempo, los cananeos ocupaban el país.
Entonces el Señor se apareció a Abrahamy le dijo: "Yo daré esta tierra a
tu descendencia". Allí Abraham erigió un altar al Señor, que se le había
aparecido.
Después se trasladó hasta la región montañosa que está al este de Betel, y
estableció su campamento, entre Betel, que quedaba al oeste, y Ai, al este.
También allí erigió un altar al Señor e invocó su Nombre. 9 Luego siguió
avanzando por etapas hasta el Negueb.
Palabra de Dios
Éxodo 3, 7-12: La revelación de Dios en la zarza ardiente y su escucha del clamor del pueblo oprimido.
El Señor dijo:
"Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los
gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus
sufrimientos.
Por eso he bajado
a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una
tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel, al país de los
cananeos, los hititas, los amorreos, los pericitas, los jivitas y los jebuseos.
El clamor de los
israelitas ha llegado hasta mí y he visto cómo son oprimidos por los egipcios.
Ahora ve, yo te
envío al Faraón para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas".
Pero Moisés dijo a
Dios: "¿Quién soy yo para presentarme ante el Faraón y hacer salir de
Egipto a los israelitas?".
"Yo estaré
contigo, le dijo Dios, y esta es la señal de que soy yo el que te envía:
después que hagas salir de Egipto al pueblo, ustedes darán culto a Dios en esta
montaña".
Palabra de Dios
Deuteronomio 6, 4-13: El Shemá Israel: el llamado central a amar a Dios con todo el corazón, el alma y las fuerzas.
Escucha, Israel:
el Señor, nuestro Dios, es el único Señor.
Amarás al Señor,
tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy.
Incúlcalas a tus
hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al
acostarte y al levantarte.
Átalas a tu mano
como un signo, y que estén como una marca sobre tu frente.
Escríbelas en las
puertas de tu casa y en sus postes.
Cuando el Señor,
tu Dios te introduzca en la tierra que él te dará, porque así lo juró a tus
padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob en ciudades
grandes y prósperas que tú no levantaste; en
casas colmadas de toda clase de bienes, que tú no acumulaste; en
pozos que tú no cavaste; en viñedos
y olivares que tú no plantaste y
cuando comas hasta saciarte, ten cuidado de no olvidar al Señor que te hizo
salir de Egipto, de un lugar de esclavitud.
Teme
al Señor, tu Dios, sírvelo y jura por su Nombre.
Palabra de Dios
Libros
Históricos
Josué
24, 1- 16: La solemne decisión de Josué: "Yo y mi casa serviremos al
Señor".
Josué reunió en
Siquém a todas las tribus de Israel, y convocó a los ancianos de Israel, a sus
jefes, a sus jueces y a sus escribas, y ellos se presentaron delante del Señor.
Entonces Josué
dijo a todo el pueblo:
"Así habla el
Señor, el Dios de Israel: Sus antepasados, Téraj, el padre de Abraham y de
Najor, vivían desde tiempos antiguos al otro lado del Río, y servían a otros
dioses.
Pero yo tomé a Abraham, el padre de ustedes,
del otro lado del Río, y le hice recorrer todo el país de Canaán. Multipliqué
su descendencia, y le di como hijo a Isaac.
A Isaac lo hice
padre de Jacob y de Esaú. A Esaú le di en posesión la montaña de Seir, mientras
que Jacob y sus hijos bajaron a Egipto.
Luego envié a Moisés y a Aarón, y castigué a
Egipto con los prodigios que realicé en medio de ellos. Después los hice salir
de Egipto, a ustedes 6 y a sus padres, y ustedes llegaron al mar. Los egipcios
persiguieron a sus padres, con carros y guerreros, hasta el Mar Rojo.
Pero ellos
pidieron auxilio al Señor: él interpuso una densa oscuridad entre ustedes y los
egipcios, y envió contra ellos el mar, que los cubrió. Ustedes vieron con sus
propios ojos lo que hice en Egipto.
Luego
permanecieron en el desierto durante largo tiempo, y después los introduje en
el país de los amorreos, que habitaban al otro lado del Jordán. Cuando ellos
les hicieron la guerra, yo los entregué en sus manos, y así pudieron tomar
posesión de su país, porque los exterminé delante de ustedes.
Entonces Balac hijo
de Sipor, rey de Moab se levantó para combatir
contra Israel, y mandó llamar a Balaam, hijo de Beor, para que
los maldijera.
Pero yo no quise
escuchar a Balaam, y él tuvo que bendecirlos. Así los libré de su mano.
Después ustedes
cruzaron el Jordán y llegaron a Jericó. La gente de Jericó les hizo la guerra,
y lo mismo hicieron los amorreos, los perizitas, los cananeos, los hititas, los
guirgasitas, los jivitas y los jebuseos; pero yo los entregué en sus manos.
Hice cundir
delante de ustedes el pánico, que puso en fuga a toda esa gente y a los dos
reyes amorreos. Esto no se lo debes ni a tu espada ni a tu arco.
Así les di una
tierra que no cultivaron, y ciudades que no edificaron, donde ahora habitan; y
ustedes comen los frutos de viñas y olivares que no plantaron.
Por lo tanto,
teman al Señor y sírvanlo con integridad y lealtad; dejen de lado a los dioses
que sirvieron sus antepasados al otro lado del Río y en Egipto, y sirvan al
Señor.
Y si no están
dispuestos a servir al Señor, elijan hoy a quién quieren servir: si a los
dioses a quienes sirvieron sus antepasados al otro lado del Río, o a los dioses
de los amorreos, en cuyo país ustedes ahora habitan. Yo y mi familia serviremos
al Señor".
El pueblo
respondió: "Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros
dioses”.
Palabra
de Dios
1 Samuel 16, 1-13: La elección de David, recordando que Dios no mira las apariencias sino el corazón.
El Señor dijo a
Samuel: "¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si yo lo he
rechazado para que no reine más sobre Israel? ¡Llena tu frasco de aceite y
parte! Yo te envío a Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos al que
quiero como rey".
Samuel respondió:
"¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me matará". Pero el Señor
replicó: "Llevarás contigo una ternera y dirás: Vengo
a ofrecer un sacrificio al Señor.
Invitarás a Jesé
al sacrificio, y yo te indicaré lo que debes hacer: tú me ungirás al que yo te
diga".
Samuel hizo lo que
el Señor le había dicho. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad
salieron a su encuentro muy atemorizados, y le dijeron: "¿Vienes en son de
paz, vidente?".
"Sí,
respondió él; vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan
conmigo al sacrificio". Luego purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó
al sacrificio.
Cuando ellos se
presentaron, Samuel vio a Eliab y pensó: "Seguro que el Señor tiene ante
él a su ungido".
Pero el Señor dijo
a Samuel: "No te fijes en su aspecto ni en lo elevado de su estatura,
porque yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre
ve las apariencias, pero Dios ve el corazón".
Jesé llamó a
Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: "Tampoco a este
ha elegido el Señor".
Luego hizo pasar a
Sammá; pero Samuel dijo: "Tampoco a este ha elegido el Señor".
Así Jesé hizo
pasar ante Samuel a siete de sus hijos, pero Samuel dijo a Jesé: "El Señor
no ha elegido a ninguno de estos".
Entonces Samuel
preguntó a Jesé: "¿Están aquí todos los muchachos?". Él respondió:
"Queda todavía el más joven, que ahora está apacentando el rebaño".
Samuel dijo a Jesé: "Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa
hasta que llegue aquí".
Jesé lo hizo
venir: era de tez clara, de hermosos ojos y buena presencia. Entonces el Señor
dijo a Samuel: "Levántate y úngelo, porque es este".
Samuel tomó el
frasco de óleo y lo ungió en presencia de sus hermanos. Y desde aquel día, el
espíritu del Señor descendió sobre David. Samuel, por su parte, partió y se fue
a Ramá.
Palabra de Dios
Rut 1, 1-16: Declaración de fidelidad de Rut a Noemí:
Durante el tiempo de los Jueces hubo una
gran sequía en el país, y un hombre de Belén de Judá emigró a los campos de
Moab, con su mujer y sus dos hijos.
El
hombre se llamaba Elimélec, su esposa Noemí, y sus dos hijos, Majlón y Quilión:
eran efrateos, de Belén de Judá. Una vez llegados a los campos de Moab, se
establecieron allí.
Al
morir Elimélec, el esposo de Noemí, ella se quedó con sus hijos.
Estos
se casaron con mujeres moabitas una se llamaba Orpá
y la otra Rut y así vivieron unos
diez años.
Pero
también murieron Majlón y Quilión, y Noemí se quedó sola, sin hijos y sin
esposo.
Entonces se decidió a volver junto con sus
nueras, abandonando los campos de Moab, porque se enteró de que el Señor había
visitado a su pueblo y le había proporcionado alimento.
Así
abandonó, en compañía de sus nueras, el país donde había vivido
Palabra de Dios
Libros Sapienciales
Salmos 23: La confianza absoluta en el Señor como el pastor que nada hace faltar.
El Señor es mi
pastor,
nada me puede
faltar.
Él me hace
descansar en verdes praderas,
me conduce a las
aguas tranquilas
y repara mis
fuerzas;
me guía por el
recto sendero,
por amor de su
Nombre.
Aunque cruce por
oscuras quebradas,
no temeré ningún
mal,
porque tú estás
conmigo:
tu vara y tu
bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante
mí una mesa,
frente a mis
enemigos;
unges con óleo mi
cabeza
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu
gracia me acompañan
a lo largo de mi
vida;
y habitaré en la
Casa del Señor,
por muy largo tiempo.
Proverbios 3, 1-7: La invitación a fiarse del Señor de todo corazón y no apoyarse en la propia prudencia.
Hijo mío, no
olvides mi enseñanza, y que tu corazón observe mis mandamientos,
porque ellos te aportarán largos días, años de vida y prosperidad.
Que nunca te abandonen la buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello, escríbelas
sobre la tabla de tu corazón, y encontrarás favor y aprobación a los ojos de
Dios y de los hombres.
Confía en el Señor de todo corazón y no
te apoyes en tu propia inteligencia;
reconócelo a él en todos tus caminos y él allanará tus senderos.
No seas sabio a tus propios ojos, teme al Señor y apártate del mal:
eso será un remedio para tu carne y savia para tus huesos.
Libros Proféticos
Isaías 7, 10-14: El anuncio profético del Emmanuel: "La virgen concebirá y dará a luz un hijo".
Una vez más, el
Señor habló a Ajaz en estos términos: 11 "Pide para ti un signo de parte
del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas".
Pero Ajaz
respondió: "No lo pediré ni tentaré al Señor".
Isaías dijo:
"Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los
hombres, que cansan también a mi Dios?
Por eso el Señor
mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo,
y lo llamará con el nombre de Emanuel.
Palabra de Dios
Jeremías 31, 3-6: La declaración del amor eterno de Dios: "Con amor eterno te he amado, por eso te he reservado mi gracia".
De lejos Yahveh se
me apareció. Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti.
Volveré a edificarte y serás reedificada, virgen de Israel; aún volverás a
tener el adorno de tus adufes, y saldrás a bailar entre gentes festivas.
Aún volverás a plantar viñas en los montes de Samaría: (plantarán los
plantadores, y disfrutarán).
Pues habrá un día en que griten los centinelas en la montaña de Efraím:
"¡Levantaos y subamos a Sión, adonde Yahveh, el Dios nuestro!"
Palabra de Dios
Ezequiel 36, 26: La promesa del Espíritu Santo: "Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo".
Les daré un
corazón nuevo y pondré en ustedes un espíritu nuevo: les arrancaré de su cuerpo
el corazón de piedra y les daré un corazón de carne.
Infundiré mi
espíritu en ustedes y haré que sigan mis preceptos, y que observen y practiquen
mis leyes.
Ustedes habitarán
en la tierra que yo he dado a sus padres. Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su
Dios.
Los salvaré de
todas sus impurezas. Llamaré al trigo y lo multiplicaré, y no enviaré más el
hambre sobre ustedes.
Multiplicaré los
frutos de los árboles y los productos de los campos, para que ya no tengan que
soportar entre las naciones el oprobio del hambre.
Palabra de Dios
Recapitulemos
La Palabra de Dios es como una luz que ilumina nuestro caminar. En su infinita bondad el Señor nos ha revelado su misericordia a través de la Biblia.
En las Sagradas Escrituras, en «lenguaje humano» Dios nos revela la historia de la salvación de la humanidad. En primera instancia a través del Antiguo Testamento, contándonos su alianza con el Pueblo de Israel y luego con la Encarnación de Jesús, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, quien con su Encarnación vino a salvarnos.
Avisos
Este sábado 12 de septiembre estaremos viviendo con alegría nuestra sexta parada de la Ruta de la Sinodalidad. Durante nuestra misa mensual + cine, te esperamos.
Oración final
Reunidos
en círculo damos gracias a Dios por las bendiciones recibidas a través de este
tema.
Fuentes:
Biblia: (Lecturas del Antiguo Testamento)
Concilio Vaticano II: Constitución Dogmática Dei Verbum
Magisterio de la Iglesia: Catecismo de la Iglesia Católica (CEC)
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